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30 de diciembre de 2017

Visitando Chichen-Itzá, una de las 7 maravillas del mundo moderno


El segundo día de nuestro viaje era uno de los más esperados ya que visitaríamos el sitio arqueológico de Chichen-Itzá, una de las 7 maravillas del mundo moderno. Era la parte del viaje que más ansiedad no generaba a ambos. Desde chicos soñábamos con conocer este impresionante lugar de la civilización maya y hoy era el día en que íbamos a hacer realidad ese sueño.

A las seis de la mañana sonó el despertador de nuestros celulares, ya que la empresa que contratamos para hacer el tour nos pasaría a buscar por el lobby del hotel bien temprano. Acá hay que aclarar que existen varias maneras de ir a Chichen-Itzá estando hospedado en Cancún, Playa del Carmen o cercanías.


La primera y más sencilla en cuanto a la logística sería contratando la excursión completa donde generalmente te pasan a buscar por tu hotel con una transportación privada y compartida y donde te llevan a visitar no solamente Chichen Itzá, sino que también se suman visitas a algún cenote y la ciudad colonial de Valladolid. Otra opción sería la de alquilar un auto y hacerlo por cuenta propia. La ventaja de esto es que uno decide los tiempos que quiere manejar durante todo el viaje.
También está la opción de viajar por la compañía de autobuses ADO (https://www.ado.com.mx/) o de contratar un taxi que los lleve, los espere y los traiga de regreso. Todo va a depender de lo que quiera uno según tiempos y presupuesto.
Nosotros optamos por la excursión de día completo llamada "Chichen Itzá Premier" con la empresa Destination Services, previamente reservada y pagada en Buenos Aires. Este tour incluía desayuno continental a bordo del autobús, almuerzo, nado en el Cenote Hubiku con almuerzo buffet incluido, visita guiada y tiempo libre en Chichen-Itzá y tour por la ciudad de Valladolid. 

Desde Cancún hasta Chichen Itzá tenemos unas 03:30hs de viaje de ida y otras 03:30hs para volver. Por lo tanto es una excursión de día completo y bastante agotadora, sobre todo por el calor.
Durante todo el viaje nuestro guía certificado, Alfonso, nos fue contando sobre la historia de los mayas y poniéndonos en contexto. Para aquellos que viajen por cuenta propia tienen la posibilidad de contratar un guía directamente en la entrada de Chichen-Itzá.

Antes de llegar a Chichen-Itzá paramos en un cenote llamado Hubiku en el pueblo de Temozón, muy cerca de la ciudad de Valladolid. Los cenotes son depresiones geológicas de formación natural y su nombre proviene de la palabra maya tz’onot que significa pozo o abismo. Según su edad, pueden ser subterráneos (los más jóvenes), semiabiertos o completamente abiertos (los más antiguos). Al ser completamente naturales, cada cenote es un paisaje único y hay cientos en todo México. Para los mayas, los cenotes eran lugares sagrados y allí realizaban toda clase de ritos religiosos y sacrificios.


Arriba: Cenote Ik Kil, ubicado en Pisté, Península de Yucatán.
Abajo: Cenote Zacatón (Aldama, México) es el pozo de mayor profundidad del mundo con 400 metros.

El cenote que visitamos en la excursión, Hubiku, posee una profundidad de 30 metros y su característica es que en su techo se encuentra una apertura por donde caen las raíces de un gran árbol. 
El agua es fría y de color verde esmeralda y para ingresar hay que bajar por más de 100 escalones.  En el templo que rodea este cenote también se puede comprar una carta de nacimiento Maya con nuestros datos.


Además podremos recibir una especie de ritual de purificación maya. A cambio de una propina, claro.

El lugar cuenta con alquiler de chalecos salvavidas de varios tamaños y toallas. También hay lockers por si quieren dejar mochilas y pertenencias mientras nadan. Nadar en un cenote es una experiencia increíble que nos conecta con la naturaleza. Creo que no deben dejar de nadar en uno estando en está zona de México. 




La visita a Hubiku tenía incluido un almuerzo buffet en el mismo lugar. Así que almorzamos algo y volvimos a subir al micro para continuar nuestro viaje al destino más esperado. Dato a tener en cuenta: es sumamente importante llevar repelente de insectos.





Al llegar al estacionamiento de Chichen Itzá el calor era agobiante. El lugar, obviamente, estaba repleto de micros micros con turistas lo que hacía todo mucho más caótico de lo que uno se podría imaginar. Igualmente, eso no sería problema una vez dentro del lugar. Recuerden siempre llevar protector solar (en lo posible biodegradable y mucho más si van a nadar en cenotes), bastante agua, gorro, anteojos y un paraguas para protegerse del fuerte sol.

Chichén Itzá es uno de los principales sitios arqueológicos de México y una de las 7 Nuevas Maravillas del Mundo Moderno, reconocimiento otorgado en el año 2007. Su nombre significa “en la boca del pozo de los itzaes”, ya que se creía que el Gran Cenote Sagrado ubicado en este lugar era la entrada al Inframundo. 

Por supuesto, el principal atractivo de Chichen Itzá es el Templo de Kukulkán, una estructura en forma de pirámide construida en el siglo 12 d.C para rendir culto al dios Kukulkán, la Serpiente Emplumada, una de las principales deidades mayas. Este edificio es relativamente pequeño en comparación con otras pirámides antiguas de otros lugares del mundo, con 30 metros de altura y 54 metros de largo en cada uno de sus lados. Igualmente, tenerla enfrente es sumamente impactactante, no solo por su arquitectura repleta de detalles sino por todo lo que significó su construcción y lo que lograron con ella.

Como dijimos más arriba, este templo fue realizado en honor a Kukulkán, representado con la forma de una serpiente y los mayas realmente no se quedaron atrás con su homenaje. La pirámide fue construida de tal manera que durante el equinoccio al bajar el sol, las sombras en conjunto con la escalinata de uno de los lados da la imagen de una serpiente deslizándose lentamente hacia abajo, hasta finalizar el recorrido en la cabeza de serpiente erigida sobre la base. Una obra de ingeniería realmente impresionante.


Fuente: https://www.excursionesrivieramaya.es/tours/excursiones-en-la-riviera-maya/equinoccio-otono-primavera-chichen-itza

Por supuesto, a pesar de esta ser la principal atracción, todo el lugar tiene mucho para ver y el tour que hicimos fue bastante completo. La primera parte fue una visita guiada por casi la totalidad del lugar donde recorrimos la pirámide, El Castillo, el Patio de las Mil Columnas, el antiguo observatorio astronómico y el Cenote Sagrado. El guía nos mostró la increíble acústica frente al Tempo de Kukulkan, ya que al aplaudir se puede escuchar el sonido de un Quetzal, un ave que para los mayas eran mensajeros de los dioses. En la actualidad la pirámide no es tal cual la original, sino que dos de sus lados fueron restaurados mientras que los otros dos están en ruinas esperando también ser renovados.




La visita guiada es muy práctica ya que nos da mucha información que tal vez se nos pueda escapar o pasar de largo si lo recorremos por cuenta propia. Por ej., nos contaba que recientemente se descubrió que la gran Pirámide se encuentra construida sobre un cenote. Y no solo eso, sino que dentro de la misma hay dos (sí, dos) pirámides más.


El Cenote Sagrado de Chichen Itzá, de 60m de diámetro, uno de los más importantes de la cultura maya. Su fondo está cubierto de joyas preciosas y restos de humanos y animales.

En la segunda parte es una hora y media de visita libre donde uno puede aprovechar para sacar fotos, seguir recorriendo el lugar y comprar souveniers. 
Creo que acá se encuentran los souveniers más baratos de la zona, además hay que regatear siempre para conseguir precios aún más bajos. Ideal tomarse un rato para poder traer todos los regalos a los amigos y familiares que nos esperan a la vuelta.

A la hora acordada volvimos al micro para emprender el retorno, con la última parada del tour, en la ciudad colonial de Valladolid, fundada en 1543 y con una población de casi 50 mil habitantes. Lamentablemente una tormenta no nos permitió recorrerla y tuvimos que volver a subir al micro, no sin antes comprar uno de los muy recomendados churros con dulce de cajeta ("dulce de leche").

Nuestro ya mencionado guía, Alfonso, no era solamente un guía de turismo sino también antropólogo. Además. nos contó que luego de una experiencia personal (que no detalló) se fue a vivir unos 3 años a una aldea maya, lo que enriqueció notablemente el contenido de la excursión.

Y creo que lo que hace especial estas excursiones es la cantidad de cosas que uno termina aprendiendo sobre los lugares y culturas que uno va visitando. El factor humano y del conocimiento es uno de los más importantes ya que es esto lo que hace especial un viaje.

El regreso a Cancún se hizo largo. El cansancio era mucho y alrededor de las 21hs llegamos nuevamente al hotel.
Al siguiente día nos tocaría madrugar de nuevo para visitar un parque acuático natural cerca de la ciudad de Tulum, pero eso se lo contaremos en la próxima entrada.

Nos fuimos a dormir habiendo cumplido un gran sueño y pensando en la fascinante cultura maya, una cultura muy evolucionada y que se destacó en su arquitectura, sistemas matemáticos y astronómicos.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Un blog super completo!!!!

Anónimo dijo...

Muy bueno el video!!!